Padecer Alzheimer o tener una persona cercana que lo padezca, puede ser una de las situaciones más difíciles de sobrellevar en la vida. Las personas afectadas de Alzheimer sufren un deterioro progresivo que incluye cambios significativos en su comportamiento y conlleva una dependencia cada vez mayor.

 

De momento esta enfermedad no se puede curar, aunque hay estudios muy avanzados que  ofrecen resultados muy alentadores.

 

En Cugat Residencial, apoyamos la idea  de que  se puede ralentizar su evolución trabajando activamente cada día y por ello se desarrollan  talleres de ejercicios físicos y mentales que contribuyen a frenar el empeoramiento de las capacidades cognitivas.

 

El sábado 21 de Septiembre, para celebrar el Día Mundial del Alzheimer hemos realizado una fiesta liderada por la psicóloga y la educadora social del centro;  hicieron en el taller de manualidades un árbol de la vida con fotos de los residentes actuales y antiguas,  la psicóloga repartió unos trípticos explicando brevemente ésta enfermedad, y las  técnicas para entrenar  la memoria, ideas para  estimular la orientación temporal, espacial y personal, técnicas para estimular el lenguaje, etc.

 

Una trabajadora leyó una carta, muy  emotiva  dedicada a un paciente de Alzheimer,  su padre.

 

Para finalizar hubo un grupo de animación, y pusimos un pica pica para compartir entre todos: familia trabajadores y residentes, desde el principio al final, todos cogidos de la mano…