En las residencias, los usuarios pueden tener una vida social activa, cuidados integrales que le den una mejor calidad de vida y atenciones por un equipo multidisciplinar que contribuye a que tenga una mejor salud psíquica y física.

Lógicamente llevar a un persona mayor a una residencia no significa que los familiares  se vayan a desatender completamente del ser querido. Lejos de eso, es cuando más cercanía debe de haber entre el nuevo residente y los familiares

 

La visita de los familiares es de una gran importancia para el bienestar de los residentes.

Hacemos mucho hincapié sobre el rol que juegan los familiares en la adaptación del nuevo residente en la fase de ingreso y adaptación, es fundamental para lograr su plena integración, sin sentir un cambio demasiado brusco en su vida y mucho menos que sienta que lo están apartando de su grupo familiar. Si sus familiares lo acompañan en ese proceso se consigue un mejor estado anímico del residente.

El equipo multidisciplinar de la residencia debe promover un entorno familiar en donde el residente y su familia se sientan cómodos, es por ello que en numerosas ocasiones la familia participa en la actividad del centro, siendo así participe de sus relaciones sociales.