Mudarse a una residencia puede ser una experiencia difícil para las personas que han vivido en el mismo lugar la mayor parte de sus vidas. Para hacer la transición lo más suave posible, es importante asegurarse de que la persona se sienta cómoda en su nuevo entorno. Llevar pertenencias familiares al nuevo espacio de vida ayuda mucho, y también el hecho de tener en cuenta los colores que se eligen para decorar su espacio.

La terapia del color, también conocida como cromoterapia, utiliza el color para promover estados positivos de salud, y se ha utilizado durante siglos.

Puedes adaptar bien cualquier espacio de vida para favorecer el día a día de las personas con demencia.

En CUGAT RESIDENCIAL  elegimos los colores cuidadosamente

Cuando selecciones elementos para incluir en el diseño del nuevo espacio de vida de la persona con demencia o para adaptar el entorno de tu residencia, tómate un tiempo para decidir qué colores crees que serán más beneficiosos..

Ciertos colores evocan sentimientos particulares en las personas que los miran, y los profesionales de la terapia del color creen que cada color tiene sus propiedades. Cuando decidas de qué color se beneficiarían las personas con demencia o los residentes de tu centro, ten en cuenta los siguientes colores comunes y sus características.

Apostamos por colores como,

El Blanco  el blanco se considera limpiador, purificante, fortalecedor y calmante, por lo que siempre es un acertado color de fondo.

Los tonos cálidos (piensa en los tonos tierra) son excelentes para espacios de salón y áreas donde queremos que los residentes se instalen y se sientan cómodos.

Tonos relajantes como azules, lavandas y verdes son ideales para las áreas donde queremos que los residentes se relajen. Estos colores son excelentes para spas, baños y áreas de actividad silenciosa en las residencias.