TERAPIA CON MUÑECOS


25 ene 2019

Muchas residencias innovan en la atención a las personas dependientes y permiten, por ejemplo, mejorar la calidad de vida de las personas con demencia a través de muñecas.

La teoría del Apego, de John Bowlby, y el Modelo enriquecido de la demencia, de Tom Kitwood son puntos importantes para comprenderla.

La mayoría de nosotros tenemos la necesidad de sentir que hay alguien con quien estamos seguros y esto se acentúa en situaciones de mayor pérdida o vulnerabilidad, como puede ser en el caso de la demencia. Algo similar ocurre con la necesidad de sentirnos ocupados, de participar de manera positiva en nuestro entorno para ver reforzada nuestra identidad.

Emilia PachecoUna muñeca puede funcionar como una figura de apego, ofreciendo seguridad y contacto, y una actividad agradable para promover el desarrollo de la identidad.

La intervención con muñecas persigue satisfacer una variedad de necesidades básicas individuales como el apego, confort, la inclusión, ocupación, comunicación/interacción, identidad o instintos innatos…

Se utiliza principalmente con personas con demencia en fases moderadas avanzadas, en las que la capacidad de comunicación está alterada y no cuenta con oportunidades de participación positivas en su entorno.

Sus beneficios pueden resumirse en la mejora de la comunicación, reducción del nivel de angustia y uso de medicamentos antipsicóticos, mejora de la ingesta nutricional, calidad del sueño y una interacción más positiva con el entorno.

Debe quedar claro que esto no es un juego, nadie ha venido a jugar, ni a “entretener” a la persona, sino a diseñar intervenciones acordes con sus necesidades actuales para mejorar su día a día.

 


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