El ingreso en una residencia, supone de manera diferente para cada persona, un cambio y tránsito por un proceso de adaptación emocional a un nuevo entorno y una nueva cotidianeidad.
Durante nuestra vida, transitamos por muchos procesos de duelo, siendo la adaptación un aspecto permanente a lo largo del ciclo vital. Gracias a las capacidades adaptativas, los recursos emocionales de cada persona, como del soporte y apoyo integral de quienes nos rodean, conseguimos superarlo saludablemente.

En este sentido, uno de los objetivos de mi trabajo en Cugat, es acompañar a las personas en su proceso adaptativo, realizando intervenciones directas con el/la residente, su entorno familiar y con su nuevo grupo de convivencia, así como mantener ocupando su tiempo libre de forma positiva, ofreciendo un espacio para aprender, conversar, relacionarse, conocerse y compartir experiencias entre iguales.

Asimismo, realizo valoraciones cognitivas y emocionales, con su correspondiente seguimiento personalizado, para elaborar un plan individualizado de cada residente de forma interdisciplinaria para mejorar la atención recibida y su calidad de vida, teniendo en cuenta su historia de vida, sus necesidades, preferencias, hábitos y gustos.

También trabajo la estimulación cognitiva y la estimulación sensorial a través de diversas dinámicas lúdicas para potenciar las capacidades cognitivas que las personas conservan, con el fin de mantenerlas el mayor tiempo posible, estimulando así mismo, aquellas que podrían encontrarse afectadas debido al proceso de envejecimiento o de enfermedad, además de conservar nuestra propia identidad, es decir, quien soy, de donde vengo, como es mi historia y como me proyecto al futuro.

Anna Andreu

Psicóloga de Cugat Residencial