Ya estamos oficialmente inaugurando el verano!
¿Hay algo mejor que un paseo por la playa con unas vistas privilegiadas?
Teníamos ya muchas ganas de poder aprovechar la suerte de tener la playa a 10 pasos para dar un buen paseo que te cargue las pilas.

Llevamos muchos meses sin poder salir, con la Pandemia, hemos protegido a nuestros mayores durante muchos meses, con la libertad de poder salir, ahora con todas las medidas de protección, volvemos a disrutar de nuestro entorno.

Muchos relacionamos la playa con el mero hecho de tomar el sol para ponernos morenos, y a veces nos olvidamos de la multitud de bondades y beneficios que nos aporta un día de playa.

 

 

  1. Pasear por la orilla del mar.
  • Caminar por la orilla del mar activa la circulación sanguínea. El efecto frío del agua estimula desde los pies hasta todo el cuerpo.
  • La arena mojada que vamos pisando es un excelente exfoliante natural para las durezas de nuestros pies.
  • El golpeteo de las olas en nuestros pies y tobillos actúa a modo de relajante muscular y además es un bálsamo para las articulaciones.
  1. Propiedades del agua de mar.

El agua de mar gracias a su rica cantidad de componentes nos ofrece excelentes beneficios:

  • Acción antibiótica y antiséptica de nuestra piel, facilitando la cicatrización en caso de pequeñas heridas.
  • Limpieza de los conductos nasales y respiratorios, muy recomendable para personas con sinusitis.
  • Mejora la psoriasis y otras afecciones de la piel.
  1. Caminar sobre las piedras de la playa mojadas.

Aunque a la mayoría nos pueda producir dolor plantar, al cabo de unos minutos será más fácil y nos beneficiaremos de sus funciones terapéuticas:

  • Refuerza nuestro equilibrio.
  • Actúa contra los dolores de cabeza al estimular puntos de nuestros pies a modo de reflexología podal.
  1. Respirar la brisa marina.
  • La brisa marina aumenta los niveles de serotonina que favorece para disminuir la ansiedad. Además el olor a mar nos relaja..
  • Mejora el sistema respiratorio.
  1. Beneficios del sol
  • La exposición solar favorece la síntesis de la vitamina D, necesaria para la absorción del calcio. Siempre procurando las horas oportunas (lejos de las horas centrales del día) y con una buena dosis de protección solar.
  • Mejora el estado de ánimo.

Y por último añadir, que no solo el verano es tiempo de disfrutar de los beneficios de la playa y el mar, en invierno, y siempre adecuadamente abrigados, nos aportará además la sensación de recogimiento y confort al llegar a casa después de un buen paseo a la orilla del mar.