La lectura para cualquier mente es un extra para mantener nuestro cerebro  joven y ágil a través del tiempo, esto se ha demostrado con estudios muy precisos sobre el tema. De hecho actúa en el retraso de enfermedades relacionadas con la memoria como el Alzheimer. Da igual el idioma, la longitud o el género que leamos, nuestro cerebro agradecerá ese rato que dediquemos a leer.

El cerebro y la lectura

El músculo que tenemos en nuestra cabeza, el cerebro, es casi una super máquina que se adapta a las necesidades que nos rodean, ya sea a la hora de aprender cualquier cosa o de relacionarnos con los demás. Mirando de forma abstracta nuestro músculo cerebral  es muy flexible, teniendo la capacidad de crear distintos caminos para que entendamos y comprendamos la escritura, esto en la versión tradicional, o lo que es igual para individuos que no tengan mermadas sus capacidades, pero para las personas ciegas o sordas también se adapta a otros medios como el Braille. Todo esto sin perder la capacidad que nos crea en nuestra imaginación la imagen descrita en la lectura que en ese momento estemos leyendo, ya sea con nuestros dedos o con nuestros ojos. Cuando leemos nos adentramos en el mundo que nos describe los caracteres escritos que en ese momento estamos interpretando.     

Todo lo descrito anteriormente nos da una idea de los dones que hacer esta simple actividad nos proporciona para mantener una mente ágil e intuitiva, sin tener en cuenta el paso de la edad.

Beneficios directos de la lectura a nivel físico

Por medio de la lectura alcanzamos estados de tranquilidad, porque nos ayuda  a reducir el estrés.  Así mismo se ha comprobado que esta actividad es una de las mejores que podemos realizar a nivel cognitivo. El ejercicio que hacemos al imaginar escenarios representados en las líneas que leemos resulta muy productivo ya que nos ayuda a concentrarnos y poder durante unos momentos dejar de lado las preocupaciones cotidianas. Esto al margen de lo productiva que es la lectura, ya que nos permite aprender cosas nuevas o ampliar nuestro vocabulario.

Cambios en nuestro cerebro con la lectura a largo plazo

Como es bien sabido por todos, el ejercicio es una buena tónica para nuestro cuerpo de tal manera que teniendo una constante recibimos múltiples beneficios en nuestro organismo. De igual  manera la  lectura es uno de los ejercicios más beneficiosos para nuestro cerebro, pués según algunos estudios aseguran que seis meses solamente pueden cambiar las estructuras más profundas de nuestro cerebro. De tal manera que este simple entrenamiento activa la creación de neuronas y el riego sanguíneo.

De todo lo dicho anteriormente podemos sacar la conclusión, de que la lectura no tiene efectos secundarios, solamente beneficios para todo el consumidor de esta actividad.

Podemos viajar a mundos infinitos y lejanos sin movernos de nuestro sillón o lugar favorito, cómodamente instalados y disfrutando de las maravillas que los escritores son capaces de concebir en las obras que ponen a nuestra disposición.