En Cugat Residencial, recibimos cada día los agradecimientos de las familias que en su día nos confiaron la atención de sus mayores, es muy duro para ellos llevar el confinamiento alejados de ellos, es tan necesario el contacto entre padres e hijos, y no sólo para las familias que no pueden venir al centro, sino también es doloroso para nuestros residentes.

Los trabajadores del centro, intentamos paliar esa ausencia con nuestras muestras de cariño, nuestras sonrisas, aunque estén cubiertas con una mascarilla, nuestras manos, aunque también las cubran unos guantes.

También nos sentimos afortunados por las muestras de cariño que nos envían desde el exterior, los mails, los WhatsApp al móvil, las llamadas…

Cuando todo lo que haces, sale del corazón, es difícil fallarle a alguien, y es gratificante vuestro apoyo.

 

Gracias